En respuesta a las declaraciones del Director General de Carreteras y Transporte de Castilla-La Mancha, David Merino

Los autobuses de transporte escolar en Castilla-La Mancha disponen en su mayoría de todas las medidas de seguridad y la flota es de las más modernas del país

La Federación de Empresarios de Transporte de Pasajeros por Carretera de Castilla-La Mancha, manifiesta su contrariedad tras la intervención en la Comisión de Fomento de las Cortes regionales, del Director General de Carreteras y Transporte, David Merino, el pasado viernes 9 de marzo.

La Federación muestra su perplejidad respecto a la opinión de Merino, en la que asegura que los autobuses de las rutas escolares no disponen de cinturones de seguridad para los usuarios.

Al respecto queremos poner de manifiesto que negamos de manera rotunda esta afirmación del director general, puesto que el transporte escolar en autobús de la región es el más seguro de todos los que existen.

El transporte escolar en Castilla-La Mancha ha sufrido una mejora importantísima en los dos últimos años en todos los aspectos garantizando la seguridad de los alumnos en los desplazamientos a sus centros de estudio.

Se garantiza la seguridad y calidad tanto del servicio como de los alumnos. Las empresas y los conductores que prestan el servicio son profesionales con una larga experiencia y preparación en el sector.

Porque no es cierto que los autobuses que se utilizan en las rutas tengan 16 años de antigüedad. La inmensa mayoría de los autobuses son vehículos modernos dotados de las medidas de seguridad más innovadoras impulsadas por los fabricantes.

Por tanto no es cierto que los autobuses que realizan las rutas de transporte regular no tengan cinturones. Insistimos en que la gran mayoría de ellos disponen de cinturones de seguridad. Pero además conviene recordar al director general que todas las empresas que han renovado u obtenido alguna ruta en el último contrato, están obligadas a disponer en sus vehículos de este dispositivo de seguridad.

Asimismo la Federación niega otra de las afirmaciones de David Merino respecto a la antigüedad de los vehículos. No es cierto que la antigüedad mínima sea de 10 años. La gran mayoría de los autobuses que prestan el servicio escolar tienen menos de 10 años.

No obstante la normativa vigente regula que los autobuses de transporte escolar pueden realizar esos servicios hasta la edad de 16 años. Para ello deben superar unos rigurosos controles de seguridad que se supervisan en las ITV cada seis meses. Este trámite es obligatorio para garantizar la seguridad de los niños que transportan.