Fedeto aboga por la prudencia, la mesura, la ponderación y la sensatez en los mensajes económicos

La economía no crece igual en todos los territorios ni afecta por igual a todos los sectores

La economía española creció un 0,8% en el cuarto trimestre de 2017 fundamentalmente por las exportaciones. Ahora hemos conocido los datos de déficit público y sabemos que no vamos a crecer tanto como habíamos esperado.

Sin duda los datos evolucionan en positivo gracias al esfuerzo que realizan los empresarios.

Hoy conocemos los datos de paro. Reflejan un ascenso estacional (fin de las campañas de rebajas y de la aceituna). Pero el mes de marzo de 2018 nos sitúa a nivel nacional en los 18,5 millones de empleos. En Castilla-La Mancha en marzo de 2018 hay 12.247prados menos que en marzo de 2017. En la provincia de Toledo 4796 parados menos.

Estos datos nos permiten afirmar que la economía, efectivamente, mantiene una senda de estabilidad y crecimiento. Pero la sensatez y la prudencia deben extremarse a la hora de hacer ciertos pronunciamientos públicos porque no todos los territorios están superando la crisis de la misma forma ni todos los sectores empresariales se están recuperando en la misma medida.

Ejemplo de ello, las dos ciudades más pobladas de la provincia: Toledo tiene en estos momentos una tasa de paro entorno al 15%, mientras que Talavera tiene una tasa de paro que supera el 32%.

Así, anuncios de acuerdos como los que se han producido a nivel estatal respecto del salario mínimo interprofesional han de considerarse positivos en la medida que contribuyen a mejorar las condiciones sociales de los más desfavorecidos. Ahora bien, querer utilizar dicho salario mínimo interprofesional como discurso arrojadizo para pretender que las empresas suban los salarios en la misma proporción es no darse cuenta que ni todos los territorios evolucionan del mismo modo ni todos los sectores han superado la crisis y sus consecuencias.

Todavía no es tiempo de trasladar a la sociedad mensajes económicos generalistas excesivamente positivos válidos para todo tipo de circunstancias.

Conviene ponderar esos mensajes explicitando claramente que es lo que evoluciona bien, que es lo que evoluciona moderadamente y que es lo que está estancado o sigue involucionando. Si no el mensaje es sesgado y la toma de decisiones basadas en esos mensajes errónea.

Y las empresas hoy no pueden permitirse mensajes y consecuencias erróneas que lleven por ejemplo a subir los impuestos en vez de bajarlos o a subir las cotizaciones a la Seguridad Social en vez de bajarlas o a subir los salarios en unos porcentajes que no se ajustan a la realidad por más que el papel, las noticias o los discursos lo aguanten todo.