“CORONAVIRUS”
30 de marzo 2020

 

El Gobierno extiende cheques que pagan las empresas

  • Para Fedeto es evidente que lo primero es vencer a la enfermedad y la ayuda sanitaria a las personas.

  • Pero a su vez demandamos medidas apropiadas: las últimas son improvisadas, poco responsables y nada sensibles con las empresas

  • Se pide a las empresas que paguen sueldos, pero se les prohíbe ejercer su actividad

  • Se las obliga a seguir pagando impuestos y cotizaciones sociales, cuando no ejerce una actividad empresarial

  • Prevemos que la situación derivará en una crisis social

Para FEDETO lo primero son las personas y vencer la enfermedad, pero paralelamente nos encontramos ante una crisis económica sin precedentes y de efectos desconocidos. Nunca en nuestra historia la economía nacional y mundial ha estado paralizada prácticamente al 100% durante un mes y puede que esto dure varios meses.

El 70% de las empresas ven reducida su actividad entre un 50 y un 70%. En muchos sectores la paralización el del 100%.

Las últimas medidas adoptadas son improvisadas, poco responsables y nada sensibles hacia las empresas.

Se pide a las empresas que paguen sueldos, pero se les prohíbe ejercer su actividad.

Se las obliga a seguir pagando impuestos y cotizaciones sociales y esto no sólo carece de lógica, es que es injusto y confiscatorio ya que las empresas pagan impuestos y cotizaciones en base a un principio jurídico y fáctico: el ejercicio de una actividad económica de forma habitual. Hoy prácticamente ningún empresario tiene actividad por orden del gobierno.

En definitiva, el gobierno está extendiendo cheques que deben pagar las empresas y estas carecen de liquidez y no pueden acceder a la financiación para poder hacerlo. Se las aboca a un círculo diabólico: Liquidez cero, ingresos cero, exenciones cero y obligaciones de pagar al estado al 100%.

La economía española se adentra paso a paso en una destrucción de su PIB que va a involucionar en forma de espiral: el cierre de cientos de miles de empresas, va a provocar un incremento del paro próximo a los seis millones de desempleados. Como consecuencia la demanda interna se va a paralizar dando lugar a que la involución económica se retroalimente dando lugar a más cierre de empresas y más paro.

Por lo tanto, una crisis económica se va a convertir en una crisis social.

El cierre general de empresas, se ha decretado sin adoptar medidas adecuadas para sostener al tejido empresarial. Esto dirige a nuestra economía al colapso económico y a una salida de la crisis muy lenta.

El impacto de esta situación depende de la intensidad de la pandemia y de su duración, así como de la capacidad de adoptar medidas acertadas para evitar que desaparezca el tejido empresarial.

El gobierno todavía pude actuar con sensatez, pero debe hacerlo rápidamente.

O se decide a sostener al tejido empresarial o la destrucción de empresas va a ser extrema y el desempleo alcanzará cotas desconocidas hasta ahora.